
Mi nombre es Elia.
Nacida en Madrid pero vivo rodeada de montañas en los Pirineos.
Soy bióloga especializada en neurobiología, educadora medioambiental, profesora de esquí y guía de senderismo entre otras cosas.
«Siempre me ha gustado ayudar»
También soy Coach de desarrollo personal. Estoy especializada en programación neurolingüística (PNL) y cambio de creencias.
Fiel creedora de que el único obstáculo de ser felices somos nosotros mismos.


De mí se destaca la naturalidad.
Se dice que transmito buena vibra, confianza y tranquilidad.
Esto permite a mis coachees abrirse y poder llegar a la meta mucho mas rápido.
Soy una chica realista, los problemas existen, pero la actitud que le pongas hará que estos problemas sean una losa o sean un motivo para superarse y crecer.
Tengo mucha experiencia escuchando y ayudando a los demás pero ahora me dedico profesionalmente a ello. Y me encanta.
Sólo puedo ayudarte si quieres ser ayudadx.
Mi historia
Siempre he sido muy risueña, parecía que en Madrid lo tenía todo, un piso que alquilaba yo sola, un novio perfecto, un trabajo que me permitía viajar… Pero un día me levanté y no tenía ganas de ir a trabajar, al día siguiente, lo mismo, y así durante un mes. No entendía nada, «tengo todo lo que se supone que me tiene que hacer feliz».
Había puentes y fines de semana que me escapaba a la estación de Baqueira Beret a hacer las prácticas de monitora de esquí y ¡puff! Me encantaba esa sensación ¡se me olvidaban todos los males!. Pero cuando llegaba a Madrid volvía ese sentimiento de no ser feliz… Hasta que un día me di cuenta de lo que me pasaba:
Tenía depresión.
Aparentemente no había ningún motivo claro para tenerla, pero estaba claro. ¿Cómo puedo yo, una chica tan risueña y siempre feliz, que lo tenía todo, tener depresión?
Tomé la decisión más importante de mi vida y dejé el trabajo de Madrid, deje el piso en el que estaba, dejé a mi pareja (porque yo no estaba bien), y hice un giro de 180° a mi vida y me vine a los pirineos a vivir siendo profesora de esquí.
La primera noche fue dura no te lo voy a negar, llena de dudas «¿Elia, que has hecho?, Con lo bien que estabas…» Y los primeros años tuve que rehacer mi vida entera, crear aquí mi círculo que amistades, crear «mi familia».
Conocí a mucha gente de muchos estilos, tantos que me perdí a mi misma por el camino. Ya no sabía como era ni lo que me gustaba, me adaptaba a cada grupo, a cada persona.. Incluso tuve una pareja con la que estaba todo el rato discutiendo solamente por no estar sola.
Hasta que me dí cuenta, de que le exigia a él que me hiciera feliz porque yo no lo era.
Tenía una relación de dependencia.
Dejé la relación y me dí cuenta de que echaba mas de menos a su familia que a él, por lo tanto tenía que trabajar en el area de la familia. Extraje lo bueno de cada una de las personas que iba conociendo y las dejaba ir.
Después de mucho trabajo, a día de hoy puedo decir que he creado aquí mi vida. Tengo amistades que sí van conmigo, he sanado heridas y sigo sanando.
Siento que estoy donde quiero estar.
Con todas las vivencias que he tenido hasta ahora, saco varias conclusiones:
Cada uno tiene su propia forma de ser feliz. La gente que te quiere te va a dar consejos desde su manera de ser feliz. Te van a educar desde un punto de vista en el que tus padres piensan que es la felicidad. Sólo tú puedes decidir si piensas igual que ellos y tenéis la misma idea de lo que es ser feliz o en cambio vas a crear tu propio camino hacia TU felicidad.
Todo el mundo llega a tu vida para aportarte algo. Hay que ver porque ha entrado esa persona en tu vida y quedarte con lo positivo. Creo firmemente que cuando una persona que te hace mal sigue apareciendo en tu vida es porque no has aprendido lo que tenias que aprender de ella.
Arriésgate, si tienes dudas de si eres feliz o no, es porque dónde estás ahora no estás bien y dar un paso hacia cualquier dirección te va a acercar hacia donde quieres ir (o por lo menos te alejará de donde no es).
Como ves, mi camino no ha sido fácil y no pedí ayuda y por eso fue más largo el proceso, pero si has llegado hasta aquí me gustaría ayudarte y tomar acción desde ya.
¿Te gustaría trabajar en tí y llegar a ser feliz?
Si has llegado hasta aquí tengo un regalo para tí.
Te invito a que contactes conmigo y reservemos una sesión.

